Silencio y confusión
Una de las primeras decisiones, totalmente cuestionable, de la alcaldesa de Castelló, Begoña Carrasco, fue limitar a un máximo de dos las subvenciones por concurrencia competitiva a las que podía optar cualquier colectivo, perjudicando sobre todo a las entidades del Consejo de Bienestar Social, que han tenido que abandonar proyectos clave de ayuda a personas con necesidades especiales. Eso sí, para los convenios nominativos, esos que decide el gobierno PP Vox, ninguna traba. Qué sorpresa.
El argumento de los actuales gobernantes de la derecha es que alguna asociación había cobrado hasta cinco subvenciones, sobre todo por temas culturales, de ahí que desde el Grupo Socialista les solicitásemos que nos aportasen toda la documentación.
Por ello, en una comisión municipal del 29 de abril de este año solicitamos un informe de las asociaciones que habían pedido, y cobrado, más de 2 subvenciones, además de su cuantía total, pregunta reiterada en dos comisiones posteriores.
Cualquiera podrá entender que, por la pregunta y la fecha, no exigíamos las subvenciones de 2024, que ni se habían convocado, sino las del ejercicio anterior. Ocho meses después, siguen haciendo de la confusión su arma y del silencio, su respuesta.
Veremos ahora de qué manera confunden a Síndic de Greuges, que ha abierto una investigación ante el absoluto desprecio del gobierno de Carrasco a dar los datos en algo tan obligado como es el del destino del dinero público a las entidades ciudadanas.
Anunciación Lainez
Concejala del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Castelló
Palabra clave
También te puede interesar...
RRSS